El mandatario presentó su dimisión tras el colapso e intervención de Ueno Bank, que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos. La crisis financiera aceleró un pedido de juicio político y desató graves manifestaciones.
En medio de un inédito sismo político e institucional, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo este jueves 5 de noviembre tras la grave crisis financiera generada por el repentino colapso del sistema y la posterior intervención de la entidad financiera Ueno Bank.
La debacle institucional se precipitó tras el cierre inesperado y la intervención de la citada entidad bancaria por parte del Banco Central del Paraguay, debido a un cuadro severo de insolvencia y maniobras irregulares. El colapso dejó a cerca de tres millones de personas sin acceso a sus ahorros y fondos operativos, congelando además importantes partidas de recursos públicos que se administraban a través de esa institución.
La paralización del banco desencadenó multitudinarias protestas callejeras de ahorristas en Asunción y otros puntos del vecino país, acompañadas por un inmediato pedido de disculpas públicas por parte del mandatario. Sin embargo, la presión política escaló a nivel parlamentario con la presentación inminente de un libelo acusatorio para impulsar su juicio político, postura a la que terminaron acoplándose sectores de su propia fuerza política.
Santiago Peña, quien asumió la jefatura de Estado en agosto de 2023 con mandato previsto hasta 2028, formalizó su salida dejando a la República del Paraguay a las puertas de un proceso de sucesión institucional conforme a lo establecido por la Constitución Nacional.


