Los habían sacado por la fuerza de su casa.
El fin era usurparle su casa instalada en un asentamiento
Aprovechándose de la calma nocturna y refugiándose en la oscuridad, unas quince personas irrumpieron en la vivienda para echar a sus habitantes.
En circunstancias en que la víctima preparaba la cena para su esposo, fueron sorprendidos en el interior de su vivienda por hombres armados y mujeres agresivas, quienes comenzaron a gritarles, amenazarlos, golpearlos y a arrastrarla a mechonazos a la esposa, para forzarla a salir del inmueble. Ellos no pudieron evitar el atropello y una vez en la calle, continuaron recibiendo agresiones verbales y ataques de todo tipo. La mujer también era golpeada y torturada con las armas blancas y de fuego.
Dado el griterío y la polvareda que levantaba el cuerpo de la mujer mientras era arrastrada, comenzaron a salir los vecinos para defenderla y poner fin a la agresión.
En esos momentos llegaba el esposo de la víctima, quien confirmó que las agresiones le provocaron serias heridas en su espalda y lesiones con cortes en sus brazos.
En medio del tumulto, algunos vecinos acudieron telefónicamente por la presencia de la Policía, que de inmediato llegó al lugar y motivo por la cual, los malhechores, que habían arribado en camioneta, autos y motocicletas, intentaron darse a la fuga pero fueron perseguidos y aprehendidos por los agentes. Entre las pertenencias de los atacantes la Policía encontró un revólver y machetes.
Al realizar la denuncia, el matrimonio agredido declaró que hace dos años compró la parcela a un particular, dato que confirmaron los vecinos que intervinieron en el atropello.
Una vez cumplidas las actuaciones, éstas fueron elevadas a la Justicia, cuyos magistrados decidieron que los 10 agresores queden detenidos y sus vehículos secuestrados, en la causa por Tentativa de Usurpación y Agresiones.




