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¿Cuál es la presión arterial ideal después de los 60 años? Lo que dicen los últimos estudios

Especialistas recomiendan nuevos valores para adultos mayores con el objetivo de prevenir enfermedades cardiovasculares sin aumentar riesgos de caídas o mareos.

La presión arterial ideal en personas mayores de 60 años ha sido actualizada en los últimos estudios médicos, que recomiendan mantener valores moderados para reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares sin afectar la calidad de vida.

De acuerdo con investigaciones recientes y recomendaciones de la Sociedad Europea de Cardiología, la presión arterial ideal en adultos mayores se ubica entre 130 y 139 mmHg (sistólica) y entre 70 y 79 mmHg (diastólica).

Estos valores buscan encontrar un equilibrio entre evitar la presión alta —que puede provocar infartos o accidentes cerebrovasculares— y prevenir niveles demasiado bajos, que pueden generar mareos, debilidad o caídas.

¿Cómo se mide la presión arterial?

La presión arterial se expresa con dos números:

  • Presión sistólica: cuando el corazón late
  • Presión diastólica: cuando el corazón descansa

Por ejemplo:

  • ✅ 130/75 → Considerada adecuada para mayores de 60 años
  • ⚠️ 140/90 o más → Posible Hipertensión arterial
  • ⚠️ Muy baja → Puede provocar mareos o desmayos

¿Por qué aumenta la presión con la edad?

Los especialistas explican que, con el paso de los años, las arterias pierden elasticidad, lo que facilita el aumento de la presión arterial. Además, influyen otros factores como:

  • Consumo excesivo de sal
  • Sedentarismo
  • Sobrepeso
  • Estrés
  • Tabaquismo
  • Consumo de alcohol
  • Enfermedades crónicas

Qué recomiendan los especialistas

Para mantener una presión saludable después de los 60 años, los médicos aconsejan:

  • Reducir el consumo de sal
  • Realizar actividad física moderada
  • Mantener un peso saludable
  • Evitar el tabaco
  • Controlar el consumo de alcohol
  • Medirse la presión regularmente
  • Consultar periódicamente al médico

Por su parte, la American Heart Association también sugiere, cuando sea posible y bajo control médico, intentar mantener valores por debajo de 130/80, siempre considerando la condición de cada paciente.

Los especialistas destacan que cada persona es diferente, por lo que el seguimiento médico resulta clave para determinar cuál es el rango más adecuado según la edad, antecedentes y estado general de salud.