Ante la negativa de los empresarios de AETAT de suscribir el acuerdo salarial homologado por la Secretaría de Trabajo de la Nación, los trabajadores nucleados en UTA – Tucumán, con la presencia de dirigentes nacionales, determinarán los pasos a seguir. No se descartan nuevas medidas de fuerza.
Cuando se otorgó el incremento en el precio del boleto por parte de los Gobiernos provinciales y municipales al transporte público de pasajeros, muchos creyeron que los problemas que sufrieron los usuarios, con varios días sin los servicios de transporte, finalizaron. Cuan lejos de la realidad.
El panorama no se aclaró para nada, teniendo en cuenta que existe otro problema, donde los empresarios tucumanos se niegan rubricar el acuerdo paritario de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) para todo el país es de un 20% sobre lo que ya venían percibiendo los trabajadores, sobre la escala de $32 mil más un bono de $16 mil en 3 partes. Ellos ya han sido notificados y más allá de desconocer la resolución de la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Los empresarios, a pesar del incremento en el precio del boleto al que consideran insuficiente, se le elevó el precio de $19,30 a $24 (ellos pretendían casi $39), insisten que no tienen los dineros para pagar los salarios mucho menos un incremento en los emolumentos de los trabajadores.
Muy lejos de estar en condiciones de llevar tranquilidad a los usuarios, los más perjudicados en esta novela más bien rehenes, los empresarios se niegan a encontrar los caminos para solucionar este conflicto, ya que solicitan más subsidios nacionales, más aumentos en el precio de los boletos, menos presión impositiva (o eliminación de todos los impuestos) y como si esto fuera poco, no pagar los salarios cómo fuera acordado a nivel nacional.
Esta situación lleve a los trabajadores de adoptar medidas, que por más impopulares que sean, apuntan a recuperar los sueldos, cada vez más depreciados por la actual situación económica que vive el País.
Por el lado de las autoridades, vemos que más allá de meterle la mano al bolsillo de los usuarios, no se les ocurre otra idea, a pesar de la conformación de comisiones e ingentes gestiones para, supuestamente encontrar una solución a esta problemática. En más de un mes de esta situación, lo único cierto es que los tucumanos pagamos más el precio del boleto y nada más.
El empecinamiento de los empresarios de obtener todas las ventajas posibles (laborales, subsidios e impositivas) demuestra que nuestros gobernantes no tienen el poder de tomar el toro por las astas y finalizar de una vez por todas la pesadilla de quienes utilizan el transporte de pasajeros, para trabajar, estudiar o realizar trámites.
Hoy los trabajadores determinarán la continuidad o no de las medidas de fuerza, mientras que los empresarios y gobernantes seguirán haciendo “la plancha” demostrando que muy poco les interesa la vida de los tucumanos, a no ser que quieran otro incremento en el precio del boleto, lo que políticamente sería incorrecto, como lo fue el aumento en el precio de los pasajes ocurrido el viernes último.


Comment here