Cuando lo simple parece extraordinario.

Pasaron los agobiantes discursos y toda la folklórica parafernalia que se repite en cada campaña electoral.

 

Obviamente, éstas obedecen al calendario institucional, para que los argentinos podamos renovar a nuestros representantes.
Y ante dicha obligación, es que cada partido ejecuta diversas acciones y actividades para ganarse la simpatía y confianza de los ciudadanos.
Pero esa instancia ya sucedió y ahora, por fin, llegó el momento de la acción y su verdadera correspondencia, que va “del dicho al Hecho”.
Quién sabe el río de aguas turbulentas que estarán pasando subterráneamente por el edificio​ de Caseros y Urquiza, porque…y sí, seamos realistas, ya que es resabido el enconado chisporroteo que recrean las enemistades y divisiones, que entablaron los tres sectores políticos, que dominan la escena electoral por​ aquí, por la comarca de Alderetes.
De tales rispideces y ante la lógica sospecha de malintencionados vaciamientos, solo el gabinete de don Aldo Salomón y Dios saben el verdadero estado de las finanzas y de infraestructura que encontraron en la municipalidad.
Por suerte, y a Dios gracias, en estos primeros días de la puesta en funciones del gabinete *Aldista, éste ya sorprendió gratamente a los vecinos, con intensos operativos para restablecer, al menos básicamente, la limpieza y el orden por estas tierras.
Pero bueno, ante lo dicho, los alderetenses hemos venido padeciendo olvidos por muchos años y mandatos, tantos que con la llegada de estos prometedores vientos de compromiso por hacer bien las cosas y empezar a testimoniar que se ha reinstaurado el respeto al pueblo.
Está claro, y es obvio, que lejos de debatir cuestiones estratégicas​ sobre el desarrollo y la prosperidad comunitaria, a los vecinos nos redujeron a celebrar el simple complimiento de una adecuada prestación de servicios elementales, que a todas luces solo se trata de una cuestión menor, que debemos exigir y podemos esperar.
Sí todos colaboramos, con pequeños aportes, también los vecinos ayudaremos a que prontamente, accedamos a otra fase que genere, desde la higiene, algunos actos de gestión municipal, capaces de aproximarnos a disfrutar de una mejor Calidad de Vida.
Pero volviendo al foco del asunto, quién diría que en vez de estar disfrutando prestaciones municipales más apropiadas a la era de la internet de las cosas, aplicadas al bienestar general, Los alderetenses al menos por hoy, tenemos que celebrar y recibir con aplausos, tanto al recolector de residuos, como a las cuadrillas desmalezadoras, porque debido a tantos años de abandono y “ninguneo” de gestiones anteriores, aquí lo simple parece extraordinario.

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