La ruta alternativa que conecta los puentes Lucas Córdoba e Ing. Barros es desde hace mucho tiempo un deposito de desechos casi imposible de erradicar, pero a todo ésto debemos sumarle que es un escenario ideal para quienes deciden completar sus crímenes.
En los últimos tiempos la ruta alternativa fué la fuente mas productiva en cuanto a la información de los malos acontecimientos. Difuntos, desechos y actos vandálicos; entristecen y oscurecen un espacio geográfico donde la nación invirtió millones (inútilmente), con la idea de urbanizar el trayecto, pero sin un control y sin gente trabajando allí resulta un sueño inalcanzable.
Todo éste contexto contribuye a la ruptura de bancos de cemento, playones deportivos, ataques a vehículos para detener su marcha y puedan ser asaltados, también facilíta que delincuentes se adueñen de material difícil de extraer de la vera del circuito. Algo que llamó mucho la atención de éste medio, fué que cortaran al ras los postes metálicos de ambos laterales con total impunidad. Con todo éste entorno de malezas, basurales y a oscuras puede entenderse que crímenes como el de Andrea Busto, trasladada muerta hacia el lugar y el del Bombero de la policía Federal sea el espacio ideal para que un criminal despache a sus victimas.






