Fué un inicio de sesiones donde el discurso del jefe municipal dejó entrever el fracaso de su gestión, basandose en la nostalgia que le producían los 12 años del kirchnerismo y el alperovichismo para justificar el fin de un mandato aún en vigencia del que nadie tiene nada para salvar.
En un contexto donde prevalecen las divisiones en el mismísimo concejo deliberante, Sergio venegas subrayó la debacle nacional para intentar eludir hablar en contra del actual gobierno provincial.
Buscando encontrar el punto intermedio que lo deje bien parado entre las lineas de Alperovich y Manzur.
Lo cierto es que el mensaje del intendente alderetense careció de un contenido sustentable y se volcó hacia la estructuración.
Por otro lado cabe señalar que la mesa de los ediles se torna cada vez más incomoda dada la continua y progresiva división en la que incurren por sus intereses individuales lanzando casi con facilidad sus candidaturas para la intendencia. Tal es el caso del ex intendente en el período 1995-1999 Marcos Varváro quien dejó el municipio con una deuda entre los empleados de hasta 9 meses y cuentas desequilibradas en el Estado local.
En otra carrera por llegar al cargo ejecutivo se enfrentan Enrique (Pucho) Moyano y Walter (K) Chavez ambos sin estrucura para la contienda que pretenden encarar y a su vez seguidores de Alperovich.
Con toda ésta realidad pólitica Alderetes comenzó su ciclo de sesiones ordinarias.

